Murió Zapatico el changüisero La comunid

Murió Zapatico el changüisero

La comunidad changüisera amaneció el pasado 13 de noviembre consternada al conocer la noticia que Francisco Silveira Quezada, más conocido en el mundo changüisero como Zapatico había muerto a causa de un infarto, esta imagen fue tomada de un video aficionado que le hizo Roberto Duvergel Jay “Robertico”, bongosero del grupo Changüí Guantánamo y director de la novel agrupación changüisera Sincopa 1, durante una visita que le hizo a su casa interesado en escuchar como sonaba la nueva agrupación, dando fe que si era changüí y si se podía bailar con ella.
Tabaquito como también le llamaban, tenía 63 de edad y nació un 9 de marzo de 1951 en Guantánamo, antes de morir residía en Vilorio comunidad perteneciente al municipio de Niceto Pérez, donde se veló por varias horas y luego fue trasladado a la funeraria La Nueva de esta ciudad oriental por reclamo de los changüiseros.
Proviene de una familia humilde y trabajadora, padre de 7 hijos, de ellos 3 hijos carnales y 4 adoptivos los cuales cuido y le dio su atención como los suyos, desde su juventud convirtió su vida en hazañas y gloria, cumpliendo misión internacionalista en la Republica de Etiopia, fue chapista y soldador, inclinándose luego al changüí donde fue pareja de baile del grupo Estrellas campesina o el Changüí de Pipi en Yatera como también se conoce en el mundo.
Junto a la agrupación participo en varios eventos provinciales y municipales como; el Festival del Son y del caribe en Santiago, jornadas y semanas de la cultura, Cucalambiana y de la nacionalidad realizadas en Las Tunas, festivales del Changüí y audiciones, grabaciones, filmaciones para cine y video, como el caso del fílmico para el XVIII Festival del nuevo Cine Latinoamericano en el año 1997, “YO SOY DEL SON A LA SALSA”.
A pesar de no haber asistido representantes de donde pertenecía profesionalmente, las palabras de despedida estuvieron a cargo de Celso Fernández, director del grupo El Guajiro y su Changüí, coterráneo de Yateras, el cual hizo una reseña de quien fuera ese bailador y amigo que siempre compartió el trago de ron y los buenos momento, como tradición de entierros a changuicero se le derramo en su cuerpo dos botellas de ron, momentos antes de su sepultura, al ritmo de un changüí improvisado como buen changüisero que era. http://ow.ly/ECIeV

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